sábado, 22 de febrero de 2025

Zacate Grande: Entre la Belleza Robada y la Lucha por la Dignidad

En el corazón del Golfo de Fonseca, la Isla Zacate Grande se alza como un paraíso natural que esconde una realidad profundamente desigual. A simple vista, sus playas, manglares y paisajes volcánicos parecen un edén inexplorado. Sin embargo, detrás de esta belleza se esconde una historia de contrastes que refleja la lucha diaria entre la opulencia de unos pocos y la pobreza que oprime a la mayoría.

El paraíso cercado por muros de privilegio

En las zonas más privilegiadas de Zacate Grande, grandes mansiones de lujo se asoman al mar desde las colinas. Estas propiedades, muchas veces pertenecientes a empresarios o políticos adinerados, están rodeadas de jardines perfectamente cuidados y cuentan con acceso privado a playas exclusivas. En estas residencias, los dueños disfrutan de todas las comodidades modernas: piscinas infinitas, yates anclados en muelles privados y vistas panorámicas del Golfo. Para ellos, Zacate Grande no es más que un refugio vacacional, un escape del bullicio de las ciudades.


Estas fortunas han transformado partes de la isla en zonas privadas, inaccesibles para los locales. Los caminos que conducen a ciertas playas o áreas naturales están bloqueados por portones y guardias de seguridad. La riqueza aquí es evidente, pero también lo es su desconexión con el resto de la isla.


La pobreza sin escapatoria

A pocos kilómetros de estas mansiones, en las aldeas como Puerto Grande, La Flor, Jocote, Coyolito, El Zope, Playa Blanca y Puerto Sierra donde  la realidad es completamente diferente. Las familias locales viven en casas humildes hechas de madera y láminas de zinc, muchas veces sin acceso a agua potable ni electricidad constante. La mayoría depende de la pesca artesanal o la agricultura de subsistencia para sobrevivir, actividades que cada vez son más difíciles debido al cambio climático y la falta de recursos.

Los niños caminan largas distancias para llegar a escuelas mal equipadas, a recibir clases con maestros en muchas veces cuestionados por la obtención de plazas sin méritos,  mientras que los adultos enfrentan una lucha diaria por encontrar trabajo o vender sus productos en mercados locales. El acceso a servicios médicos es limitado; muchas veces deben viajar hasta San Lorenzo o Choluteca para recibir atención básica. En estas aldeas, el futuro parece estar atrapado en un ciclo interminable de pobreza que no tiene fin.

A pesar de todo, en medio de esta adversidad, Puerto Grande ha demostrado un espíritu resiliente al organizarse para construir calles con cemento hidráulico gracias a fondos enviados por migrantes en Estados Unidos y España. Este esfuerzo comunitario ha generado empleo temporal y reducido ligeramente la migración forzada. Sin embargo, esta dependencia casi absoluta de las remesas es insostenible y representa una vulnerabilidad crítica. ¿Qué ocurriría si estos flujos cesaran? ¿Por qué el gobierno no interviene para garantizar oportunidades económicas locales que reduzcan esta dependencia?


El conflicto por la Tierra y el libre acceso a las playas


La desigualdad en Zacate Grande no solo se siente en el estilo de vida; también está marcada por conflictos históricos por la tierra. Durante décadas, los habitantes han luchado por el derecho a vivir y trabajar en terrenos que consideran suyos por herencia ancestral. Sin embargo, grandes terratenientes han reclamado estas tierras como propias, desplazando a familias enteras y restringiendo su acceso a recursos naturales esenciales, como el estero de la Joya, Isla los tigritos y el pico de los cerros.


Estos conflictos han generado tensiones sociales profundas. Mientras los ricos construyen muros para proteger sus propiedades más de 30 playas fueron  privatizadas sin que el Estado intervenga, lo cual demuestra una falta de capacidad del Gobierno y Municipalidad de Amapala en defender la prevalencia de lo público ante  lo privado. 

En 1993 mediante decreto 001-93 Zacate Grande recibe el estatus de Reserva Forestal del Sur, sin embargo esto no ha sido impedimento para que los nuevos dueños adquieran títulos de propiedad en las áreas protegidas y continúen con las prácticas de despojo a las comunidades originales.

Actualmente esta área está en poder de terratenientes, que nos son dueños históricos de la tierra y a las cuales los habitantes originales no tienen acceso. pero no todo ha sido fácil para los terratenientes, han tenido que amenazar a Líderes comunitarios con la intención de intimidarlos para que estos no reclamen sus Derechos, durante 9 años 31 personas vivieron procesados por los Facusse y que hasta que el delito prescribió pudieron obtener sus cartas de libertad, desde el 2000 hasta la fecha 74 miembros de las comunidades de Zacate Grande fueron enjuiciados y procesados por delitos relacionados a la tierra y las playas, lo cual genera gran preocupación en la población por la negligencia del gobierno y la falta de compromiso en la aplicación del proyecto de Medición Predial como una ley que impida la privatización de playas y la construcción en Mar adentro sin los permisos ambientales correspondientes. 


El Futuro de Puerto Grande: Ecoturismo y Conservación como Motores de Desarrollo Sostenible


En las tranquilas costas de Puerto Grande, una comunidad ubicada en la península de Zacate Grande, los manglares se alzan como guardianes silenciosos de un ecosistema rico y vibrante. Estas áreas, a menudo subestimadas, no solo son el hogar de especies como curiles, cascos, almejas y ostiones, sino también una fuente vital de sustento para las familias locales. Sin embargo, los desafíos económicos y la dependencia de las remesas provenientes de España y Estados Unidos han puesto en evidencia la necesidad urgente de un cambio: Puerto Grande debe encontrar un camino hacia la autosostenibilidad. Y ese camino podría estar guiado por el ecoturismo y la conservación ambiental.

Los Manglares: Un Tesoro Natural en Riesgo

Los manglares son mucho más que árboles que crecen en aguas salobres; son ecosistemas esenciales que actúan como criaderos naturales para moluscos y peces, protegen las costas contra la erosión y absorben grandes cantidades de carbono. En Puerto Grande, estas áreas han sido históricamente fundamentales para la pesca artesanal, una actividad que ha sostenido a generaciones. Sin embargo, el uso desmedido de los recursos, la falta de regulación y el impacto del cambio climático han comenzado a amenazar su equilibrio.


Frente a esta realidad, surge una oportunidad única: convertir los manglares en el eje central de un modelo sostenible que combine la conservación ambiental con el desarrollo económico. La comunidad ya ha demostrado su capacidad para impulsar iniciativas autónomas; ahora, el reto es consolidar esas acciones y convertirlas en un motor económico y duradero.


Los chiqueros para sardinear, las piedras que salen en marea baja durante las repuntas  al frente del Curil (Las Ahogadas), el estero que conduce hasta el centro de la comunidad, los botoncillos del panteón, como los de las la isla de Buyayo, sin contar la isla de los pájaros y sus pedreros a su al rededor, con todos estos recursos, una comunidad bien organizada por hacerlos producir de manera responsable  y con el apoyo de autoridades competentes estas comunidades estarían en las puertas hacia un verdadero  Desarrollo. 


Ecoturismo: Una Puerta Hacia el Desarrollo Sostenible

El ecoturismo se presenta como una estrategia clave para diversificar las fuentes de ingresos en Puerto Grande. A diferencia del turismo masivo, este modelo promueve un enfoque responsable y respetuoso con el medio ambiente, atrayendo a visitantes interesados en conocer y preservar la riqueza natural del lugar.


Rutas ecoturísticas podrían ser diseñadas para mostrar a los turistas la belleza y biodiversidad de los manglares como en el Estero de la Joya y Playa Julian. Imagina senderos elevados construidos con materiales sostenibles que permitan a los visitantes caminar entre los árboles mientras observan aves exóticas o escuchar el susurro del agua. Guías locales capacitados podrían ofrecer recorridos educativos donde expliquen la importancia del ecosistema y cómo los manglares actúan como pulmones verdes del planeta.


Además, se podrían organizar experiencias inmersivas, como talleres prácticos donde los turistas aprendan sobre la recolección sostenible de curiles o participen en actividades comunitarias de reforestación. Estas experiencias no solo generarían ingresos directos para las familias locales, sino que también crearían conciencia global sobre la necesidad de proteger estos ecosistemas.


Criaderos Comunitarios: Un Modelo Sostenible

Otro componente esencial del desarrollo sostenible es el establecimiento de criaderos controlados dentro de los manglares. Estas áreas designadas permitirían cultivar curiles, almejas, cascos y ostiones bajo prácticas sostenibles que aseguren tanto la regeneración natural como la estabilidad económica.


La implementación de estos criaderos requeriría programas de capacitación técnica para enseñar a las comunidades técnicas modernas de acuicultura sostenible. Esto no solo mejoraría la productividad, sino que también garantiza que las prácticas sean compatibles con la conservación del ecosistema. Con el tiempo, estos criaderos podrían convertirse en una fuente confiable de ingresos para las familias locales e incluso abrir oportunidades para exportar productos marinos a mercados nacionales e internacionales.


La Participación Comunitaria: El Corazón del Cambio

Cualquier estrategia exitosa debe estar profundamente arraigada en la participación activa de la comunidad. En Puerto Grande, las familias locales no solo deben ser beneficiarias del ecoturismo y los criaderos; deben ser líderes en su diseño e implementación. Esto implica crear espacios donde las voces comunitarias sean escuchadas y donde las decisiones se tomen colectivamente.


Además, es fundamental garantizar que los beneficios económicos se distribuyan equitativamente entre todos los miembros de la comunidad. Esto podría lograrse mediante cooperativas comunitarias que gestionen tanto las actividades turísticas como los criaderos, asegurando así que los ingresos generados se reinvierten en proyectos locales como infraestructura básica, educación o salud.


Educación Ambiental: Sembrando Futuro

El éxito a largo plazo dependerá también de un cambio cultural hacia una mayor conciencia ambiental. Las campañas educativas dirigidas tanto a adultos como a niños pueden jugar un papel crucial en este proceso. Por ejemplo, talleres sobre el valor ecológico del manglar o actividades escolares centradas en su conservación pueden ayudar a formar una nueva generación comprometida con proteger su entorno.


Estas iniciativas no solo sensibilizarían a la población local sobre la importancia del manglar como recurso vital, sino que también fortalecerían su sentido de pertenencia e identidad con su tierra.


Un Futuro Prometedor

Puerto Grande está ante una encrucijada histórica. La dependencia económica actual representa una vulnerabilidad significativa, pero también una oportunidad para reinventarse. Con estrategias enfocadas en el ecoturismo y el cuidado sostenible de sus recursos naturales, esta comunidad puede convertirse en un modelo ejemplar de desarrollo sostenible.


El camino no será fácil; requerirá inversión inicial, alianzas estratégicas con organizaciones ambientales y apoyo gubernamental. Pero lo más importante es que requerirá el compromiso inquebrantable de sus habitantes. Si logran unir esfuerzos para proteger sus manglares mientras aprovechan su potencial económico, Puerto Grande no solo podrá superar sus desafíos actuales; también podrá construir un futuro donde prosperidad y sostenibilidad vayan de la mano.


En este rincón del Golfo de Fonseca yace una oportunidad única: demostrarle al mundo que es posible crecer económicamente sin sacrificar lo más valioso que tenemos, nuestra conexión con la naturaleza.



viernes, 21 de febrero de 2025

¿Y la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) que ha hecho por tu comunidad?

´A pesar de las normas que prohíben el uso electoral de los programas sociales, existen antecedentes claros de cómo políticos han instrumentalizado a SEDESOL, para influir en elecciones´
El uso de SEDESOL en campañas políticas: una práctica que perpetúa el clientelismo en Honduras

En Honduras, la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) ha sido señalada en diversas ocasiones como una herramienta utilizada por políticos para promover campañas electorales, especialmente en zonas rurales y empobrecidas. Aunque su objetivo oficial es implementar programas sociales para reducir la pobreza, existen denuncias sobre cómo estos recursos han sido manipulados con fines partidistas.


Un ejemplo recurrente es el uso de programas sociales para condicionar el apoyo electoral. En algunos casos, candidatos han entregado bonos, alimentos o ayudas económicas provenientes de SEDESOL durante eventos públicos, vinculando estos beneficios directamente a sus campañas. Esto genera dependencia y fidelidad política entre las comunidades más vulnerables, quienes ven estas ayudas como un favor personal del candidato en lugar de un derecho ciudadano.


Además, informes han señalado que ciertos funcionarios asignados a SEDESOL son seleccionados por afinidades políticas y no por méritos técnicos, lo que facilita la instrumentalización de los programas sociales. Este patrón refuerza redes clientelares que afectan la transparencia y equidad en los procesos electorales.

El caso más emblemático es el desvío de fondos públicos hacia campañas políticas, como ocurrió con el "Caso Pandora", donde millones de lempiras destinados a proyectos sociales fueron redirigidos para financiar actividades partidistas. Aunque no directamente relacionado con SEDESOL, este caso refleja una práctica extendida en las instituciones públicas.


Para combatir esta problemática, es esencial fortalecer los mecanismos de supervisión y sanción, asegurando que los recursos de SEDESOL sean utilizados exclusivamente para su propósito original: mejorar las condiciones de vida de los sectores más vulnerables sin condicionamientos políticos.



Durante el año 2024, la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), en colaboración con la Asociación para el Desarrollo de la Península de Zacate Grande (ADEPZA), emprendió un ambicioso proyecto para elaborar una base de datos que serviría como pilar del plan de refundación impulsado por el gobierno. Este esfuerzo no solo buscaba recopilar información detallada sobre Zacate Grande, sino también abarcar todo el municipio de Amapala, con el objetivo de identificar necesidades críticas y diseñar soluciones efectivas.


Uno de los temas más destacados en esta iniciativa fue el análisis del acceso y la calidad educativa en la región. Las comunidades enfrentan problemas estructurales graves: aldeas como El Novillo, El Jocote, El Zope y Playa Blanca cuentan únicamente con centros educativos que ofrecen hasta sexto grado, lo que limita significativamente las oportunidades de educación secundaria. Aunque aldeas como La Flor y La Pintadillera disponen de Centros de Educación Básica (CEB) que llegan hasta noveno grado, los estudiantes enfrentan barreras económicas y logísticas para continuar sus estudios superiores. Estas dificultades incluyen costos elevados de transporte y la necesidad de trasladarse a otras localidades.


La calidad educativa también es motivo de preocupación. En comunidades como Puerto Grande y La Pintadillera, los habitantes han expresado su descontento por la falta de preparación del personal docente, señalando que muchas designaciones responden a afinidades políticas en lugar de méritos académicos. Además, las infraestructuras escolares presentan condiciones deplorables: techos deteriorados, falta de agua potable y espacios insuficientes para atender a la población estudiantil.


Otro desafío crítico es la deserción escolar. En comunidades como La Pintadillera y Playa Blanca, los altos costos asociados al transporte obligan a muchos jóvenes a abandonar sus estudios y dedicarse a actividades económicas locales, perpetuando así un ciclo de pobreza.


Frente a esta realidad, surge una pregunta inevitable: ¿qué ha hecho el gobierno para mejorar la calidad educativa en estas comunidades? Si bien iniciativas como las desarrolladas por SEDESOL junto a ADEPZA representan un paso importante hacia la identificación de problemas, aún se requiere una intervención estatal más robusta. Es necesario garantizar inversiones en infraestructura, capacitación docente basada en mérito y subsidios para transporte escolar. Solo así se podrá avanzar hacia un sistema educativo inclusivo que brinde oportunidades reales a las comunidades más vulnerables del municipio de Amapala.


El deber del Estado frente a la crisis educativa rural: medidas urgentes necesarias


La crisis educativa en las zonas rurales exige una respuesta inmediata y contundente por parte del Estado, cuya responsabilidad constitucional es garantizar una educación equitativa y de calidad para todos los ciudadanos. Este deber incluye asegurar acceso universal, mejorar la calidad educativa, invertir en infraestructura y facilitar condiciones que permitan la continuidad escolar.



El Estado tiene una responsabilidad ineludible de garantizar que los programas sociales, como los gestionados por SEDESOL, cumplan con su propósito original: beneficiar a las poblaciones más vulnerables sin ser utilizados como herramientas políticas. Sin embargo, para que esto se materialice, es imprescindible una intervención estatal efectiva que fortalezca los mecanismos de protección social y asegure que los recursos lleguen a quienes más lo necesitan, sin discriminación ni condicionamientos partidistas.


La supervisión directa del gobierno debe consolidar un sistema de protección social robusto, transparente y basado en evidencia. Este enfoque, apoyado por iniciativas como las del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), incluye la implementación de mecanismos de registro eficientes, metodologías innovadoras para identificar a los más vulnerables y herramientas digitales para la entrega segura y ágil de beneficios. Además, es fundamental establecer mecanismos de monitoreo y veeduría social que permitan a la ciudadanía participar activamente en la supervisión de estos programas.


Actualizar las leyes relacionadas con la administración de programas sociales es una medida prioritaria. Estas reformas deben incluir sanciones severas para quienes utilicen los recursos con fines electorales. Asimismo, el gobierno debe asegurar que el personal encargado de gestionar estos programas sea seleccionado por mérito, eliminando cualquier influencia política en las designaciones. La profesionalización y capacitación continua del talento humano en SEDESOL son esenciales para garantizar la eficiencia y legitimidad de sus acciones.


La transparencia también debe ser un pilar fundamental. Publicar informes periódicos sobre la planificación, ejecución y resultados de los programas sociales mediante plataformas accesibles como el Observatorio de Desarrollo Social (ODS) permitirá a la ciudadanía monitorear el uso de los recursos públicos y exigir rendición de cuentas.


Estas acciones no solo restaurarán la confianza ciudadana en las instituciones públicas, sino que también garantizarán que los programas sociales cumplan su objetivo principal: mejorar la calidad de vida de las personas en situación de pobreza extrema y vulnerabilidad. La intervención estatal no es solo deseable; es urgente y necesaria para construir un sistema social inclusivo, resiliente y libre de manipulaciones políticas.


La intervención estatal no solo es necesaria, sino urgente, para restaurar la confianza ciudadana en las instituciones públicas y garantizar que los programas sociales cumplan su objetivo principal: mejorar la calidad de vida de las personas en situación de pobreza extrema y vulnerabilidad.


domingo, 9 de febrero de 2025

Amapala: entre la política y la miseria

Veinte años bajo el mismo alcalde no han sido suficientes para despertar en la población del sur de Honduras la necesidad de un cambio. Tampoco los recursos y ganancias generados a través del voto han sido bien invertidos, algo evidente con solo recorrer el tramo entre Las Pilas y Puerto Grande.

En un acto que algunos consideran intimidatorio, el Partido Liberal de Amapala ha publicado mensajes en diversos espacios contra quienes lo acusan sin pruebas. "La calumnia es un delito grave", concluye su comunicado, en el que intentan justificar un gasto de 105 mil lempiras por 20 volquetadas de tierra. Sin embargo, este es solo uno de los muchos temas que la municipalidad debería aclarar.

Durante el golpe de Estado de 2009, se anunció la construcción de un puente que uniría la Isla del Tigre con Zacate Grande. En ese entonces, el Congreso Nacional entregó 10 millones de lempiras al alcalde de Amapala. Hoy, los habitantes se preguntan: ¿dónde está ese dinero? Coyolito, con su muelle deteriorado, playas privatizadas y falta de desarrollo turístico, refleja la negligencia administrativa. Este panorama es un espejo del futuro que amenaza a Zacate Grande: sobrevivir entre política y miseria.

La población local también critica las regalías y dádivas otorgadas durante las festividades, como los 90 mil lempiras destinados a la feria de San Pablo, mas de medio millon de pesos en compra de juguetes, una villa navideña de mas de 160mil y muchos resivos sin fecha, por lo que no se puede corroborar si el proyecto o actividad se realizo.


¨Perfiles anónimos han lanzado amenazas contra ciudadanos como René Rivas, quien ha denunciado irregularidades en la administración municipal¨

Otro tema polémico son los "dominios útiles", documentos históricos que otorgaban derechos sobre tierras ejidales o nacionales pero no conferían propiedad plena. En Amapala, bajo esta administración, se cuestiona qué ocurrió con esos dominios. ¿Fueron vendidos? ¿Desaparecidos? Estas dudas han generado indignación en las comunidades afectadas.

Ante esta situación, las comunidades y sus líderes deben exigir transparencia solicitando constancias catastrales a la alcaldía o al Instituto de la Propiedad. La lucha contra la corrupción es esencial para garantizar un futuro más justo para Amapala y Zacate Grande.